Foto: Mexsport

Santos derrotó al Monterrey apenas por un tanto. Cerrado pero llamativo encuentro que deja a Romano más cerca de la gloria y a Vucetich con algunas dudas de cara a la vuelta en el Tec. Los goles cayeron de los botines del Guty Estrada, Suazo, Quintero, Cardozo y Davino (en propia puerta).

Desde el inicio buscaron la puerta rival. Mejor ataque de Monterrey en un principio y organización defensiva de Santos. Desde ahí, le héroe de la noche salió a crear futbol, derrotar mitos y buscar la gloria. Iván Estrada amenazó constantemente por la lateral derecha. Todo ese sector fue suyo y por ahí aprovechó Romano algunas carencias de Vucetich.

  • 3Santos Laguna
  • 2Rayados de Monterrey
Santos: Oswaldo; Estrada (Cárdenas 77’), Figueroa, Lacerda, Olvera; Torres, Morales, Ludueña, Arce; Quintero (Ruiz 83’), Benítez. DT Rubén Omar Romano.


Monterrey: Orozco; Osorio (Sergio Pérez 44’), Basanta, Davino, Mier; Ayoví, Zavala, Martínez, Cardozo (Santana 81’); De Nigris (Paredes 73’), Suazo. DT Víctor Manuel Vucetich.
Goles: 1-0 Estrada (23’), 1-1 Suazo (37’), 2-1 Quintero (41’), 2-2 Cardozo (54’), 3-2 Davino (autogol 85’)
Árbitro: Marco Antonio Rodríguez. Amonestó tres del Monterrey
Incidencias: Final de ida del Apertura 2010. Nuevo Estadio Corona

Tanto así que tras 20 minutos prendidos, con disparos, atajadas y alaridos previos, el Guty Estrada penetró al área mediante una asistencia en la frontera del offside y la legitimidad. El pase lo habilitó sólo y enfiló para ametrallar a Orozco. Tremendo zarpazo se mandó el pequeñito defensor y la definió como Messi, Cristiano y Chicharito juntos. Todo el Corona se elevó y festejó la magia del 4. Con Estrada en la cancha, no sólo adquieren profundidad, sino seguridad y mejor acomodo los santistas. Ya lo extrañaba Romano.

Pero una final se juega a tope. Y si Monterrey se vio sorprendido por lo parejo con que se detonó el 1-0, la gente se vino abajo con el empate marca Suazo al 37′. Aldo de Nigris sacó la varita y entre taquito, acarreo y raspón, le puso un bombón al Chupete que río mientras Oswaldo se batía entre la derrota de sacar la pelota enredada en su puerta.

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El gol benefició a La Pandilla regiomontana. No la veía Santos y poco a poco se adueñaron de los minutos previos al entretiempo. Cuando mejor tocaba el equipo visitante, El Guty hizo presencia. Atacó la parcela derecha y sacó un trazo perfecto hacia la mollera de Quintero, quien entró como bólido y de un salto poderoso clavó el 2-1.

La segunda mitad comenzó igual de atractiva. Ir y venir hicieron cansar al camarógrafo y al cuello de los espectadores que vieron agradecidos como caía el tanto de Cardozo. Una pelotera chistosa lo dejó solo frente a la pelota, pero con un mar de Guerreros y Rayados en el porvenir. No se precipitó y la metió como debía hacerlo. Igualdad a dos apenas a nueve minutos de comenzado el tiempo y toda una eternidad por definir.

Se calló el Corona y se cayó el partido. Mucha fricción, dentro de lo que fue lo más malito de la final. De cualquier manera, por si se le ocurría a Ludueña pegar un tiro libre peligroso, o a Suazo y Osvalito se le prendía el foco, estaban atentos Orozco, Oswaldo y… hasta el Guty, quien salió al 77′ por cansancio, aunque ganas no le faltaron de hacerlo en hombros.

Los últimos momentos, Vucetich se atrevió a guardar el camión pero sin olvidar las contras. Santos lo intentó y lo intentó, hasta que el espíritu del mismo Estrada se presentó en su sustituto, Cárdenas. Centró y Davino decidió recordar Coapa y alrededores, así que clavó un buen gol en propia puerta a 5′ del final, que acabó con Monterrey arriba y Santos al contragolpe. Nada cambió.

Si esto fue exquisito para el paladar, extraño en una final, lo que se viene para el Tecnológico va a estar para comerse las uñas, ojalá. ¿Quién levantará la copa?