Partidazo del Manchester City que obtuvo un triunfo memorable sobre el Newcastle y ya sienten el título en sus manos…

Vaya partido y vaya triunfo del Manchester City en el Sports Direct Arena de Newcastle. Este era el juego que tenían que ganar, no había margen de error y los de Mancini lo enfrentaron con aplomo de grande, de favorito, dominaron el partido los noventa minutos y a pesar de que el empate a ceros prevaleció un buen rato, en la cancha nunca hubo dudas de qué equipo era el que mejor estaba haciendo las cosas.

Extraordinaria actuación de Yaya Touré, el hombre del partido no solo por sus dos goles, fue el jugador que equilibró el ataque del City, robando balones y llegando desde atrás con mucho peligro, haciendo un desgaste formidable y haciéndose presente de manera determinante frente al marco.

El City jugó este domingo como campeón, ante un rival complicadísimo pero que careció de llegada clara. Ahí se inclinaron las acciones de un solo lado, pues mientras al local le costaba superar los tres cuartos de cancha, la visita nunca se desesperó y a los 70′ Yaya hizo un golazo desde fuera del área, con toda la clase del mundo, cacheteando la pelota, poniéndole un efecto endemoniado y metiéndola pegada al poste izquierdo de la portería de Krul que nada pudo hacer.

Si ya era dueño del juego, con ese gol se acentuó la superioridad ciudadana pues el Newcastle se lanzó con todo, dejó espacios y en una de varias sobre el final del juego llegó el segundo, obra de Yaya también para decretar el 0-2 que deja al City con tres cuartas partes del título en la bolsa y a un solo triunfo o empate, si es que hoy no gana el United, para proclamarse campeón de la Premier.

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