Ganador del II Rincón Sapiens 2016 Experiencia en InterULSASEra un viernes 13 de noviembre del año 2015, yo estaba preparando la sala de mi casa para recibir a cuarenta personas en un lugar que estaba diseñado para diez, no había problema, hay confianza, esos cuarenta eran, siguen y seguirán siendo mis hermanos, podían acomodarse en el piso. En fin, ese día jugaba México vs El Salvador en un partido amistoso que a pesar de que mis invitados son los más futboleros del mundo, a nadie le importaba ese juego, y no por ser amistoso, sino porque nosotros teníamos nuestra mente puesta en otro evento que pensaríamos nos cambiaría la vida, por eso elegimos esa tarde para salir al día siguiente más fuertes que nunca.Este grupo de hermanos, se propuso una meta, ganar los interulsas. En dicho evento, seríamos locales, haríamos lo que amamos, mataríamos y moriríamos por la playera, gritaríamos los goles con una emoción que no puedo describir por este medio, sabíamos que nuestros seres queridos estarían en la grada para apoyar, haríamos todo lo posible por ganar, y eso fue para lo que nos preparamos.Los nuevos miembros del equipo estaban sorprendidos de la intensidad con la que se vivía el ser miembro de un equipo como este, encajaron a la perfección y se formó una familia aún más grande.Total, un día antes fue nuestro debut en el torneo, jugamos a las diez de la mañana contra la ULSA  Cancún, en el papel era el rival más fácil, y así fue, ganamos por un marcador muy abultado de 7 contra 0 goles, donde anotaron Beto, Hugo, Zermeño, Burro y el Capi Cervantes. Fue un juego que disfrutamos muchísimo, llamamos la atención, había una expectativa bastante sana sobre este equipo, de verdad creíamos que podíamos quedar campeones.Al siguiente día jugamos a la misma hora, el rival era Pachuca, no teníamos ni idea de lo que nos esperaba, jamás nos habíamos enfrentado. Ese día había una carga emocional extra, un compañero de equipo y hermano nuestro, además de pieza importante en el funcionamiento del equipo, estaba pasando por un momento muy duro, la noche anterior había fallecido un primo suyo con el que tenía una bonita relación, no solo eso, nadie esperaba que asistiera al partido ese día. Llego el momento de uniformarnos, estábamos todos en los vestidores, listos para la charla típica antes de cada juego, cuando para nuestra sorpresa llegó nuestro compañero, con la cabeza baja, tumbado, sin ánimos, mientras el resto del equipo junto con nuestro Coach, acordábamos que dedicaríamos el juego a él, a su primo y a su familia.Comenzó el juego, la carga emotiva era muy intensa, había apoyo de nuestra gente, por fin estábamos jugando en la ULSA un partido que tanto habíamos esperado, empezamos jugando como los grandes, no prestábamos la bola, ellos solo nos veían el número, a los pocos minutos de juego, se presenta un tiro de esquina, recuerdo perfectamente, mi labor era esperar el rebote o frenar un contragolpe en cada cobro desde la esquina, nuestro número 10, Luis Cervantes, practicó mucho tiempo los saques de esquina a primer poste, donde Beto estaría llegando listo para romper la red, y así fue, Luis cobro un saque perfecto, fuerte y a primer poste, Beto llegó, se levantó y remató de manera perfecta, elevado, fuerte y a primer poste, un verdadero golazo, se me eriza la piel de solo recordarlo, pues en realidad el gol era lo de menos, el anotador era quien, horas antes, había perdido a su primo, el festejo fue único, se perdieron en un abrazo lleno de sentimientos, una que otra lagrima, los dedos incides de Beto señalando a su primo, quien lo veía desde lo alto. Para ser sincero, no me tocó formar parte de ese abrazo, lo vi desde metros atrás, en ese momento aprendí sobre las cosas que te da el futbol, alegrías que no encuentras en ninguna parte, por fin vi a Beto con la cabeza arriba, con una sonrisa de oreja a oreja, estoy seguro que es el gol más significativo que ha anotado en toda su vida.En realidad no todo fue bonito, nuestro fracaso en el torneo sería en el aspecto deportivo, Pachuca se levantó y comenzaron a jugar mejor, nos anotaron el gol del empate a base de puro corazón, eran muchachos muy aguerridos, merecidamente mandaron el juego a penales, en el que a Saúl y a mí, nos tocó fallar, no es tan sencillo, fallamos en el peor momento, justo cuando todo el equipo necesitaba de nuestra contundencia, sin mencionar que nuestro portero no paro un solo penal, pero bueno eso es otro tema, todos queremos mucho a Diego. Ya en serio, fallamos pero el apoyo del equipo estaba ahí, nos levantamos muy rápido del error.Esa noche fue la más importante del torneo, fue aquel viernes con el que inicié esta crónica, se vivieron momentos maravillosos, una comunión que nunca había sentido, se sinceraron todos, expresaron su amor por el juego y por el equipo, reímos viendo las entrevistas que durante todo el mes hicimos mis compañeros de la carrera y yo, botanita, refresquito, chistes locales, una que otra experiencia, otros que no pudieron resistirse y lloraron, pero sobretodo, la consigna de trascender.Al día siguiente seguía Ciudad Victoria, el más duro, con un empate calificábamos, obviamente buscábamos ganar, y como el día anterior, comenzamos jugando muy bien, presionábamos muy arriba, ellos se veían abrumados, estuvimos muy cerca del gol, había muchísima gente en las gradas, en lo personal yo escuchaba los gritos de mi familia, estoy seguro que cada uno escuchaba a los suyos, incluso el rector, todos conectados por un mismo objetivo, ganar.Siguió el juego y fuimos de bien a mal, la gente metidísima en el juego, nunca habíamos sentido el apoyo de tanta gente, pero no culpable, el arbitraje fue polémico, perdimos la cabeza, ellos hicieron su juego, tenían buen pie, pero eran muy cancheros, aunque es bueno aceptar cuando un equipo es mejor que el tuyo, y esa vez ellos fueron mejores, nos metieron dos goles, la ilusión se perdió, el llanto era incontrolable, me sentía débil, fracasado, sin ningún tipo de consuelo, y así estaban todos, malamente culpando a los árbitros, lo cual fue un error, el futbol se gana con goles, y ese día no hicimos ninguno.Justo ahí fue cuando aprendimos las lecciones más importantes para nuestras vidas, que aunque no era lo esperado, fue mejor, perdimos un torneo pero ganamos una familia, disfrutamos del deporte que más amamos y de una amistad que jamás va terminar, la lección del desahogo que es el futbol, el despejarte cada entrenamiento, el sentir la camiseta cada partido, el gritar cada gol como si fuera el primero y el ultimo, pero sobretodo, estar dispuesto a dejar el alma en cada jugada por tus hermanos con los que estas compartiendo los mismos colores, no digo la cancha porque hay muchos viendo desde afuera que desean con todo su corazón estar adentro y que igualmente harían todo por ganar y compartir la misma alegría.Nuestro capitán dijo: “además de la unión y la hermandad, también hay que saber que en esa clase de partidos hay que mantener la cabeza fría y los pies en el balón, dedicarnos a jugar a pesar de la adversidad, se aprende más de una derrota o un fracaso que de un triunfo”, y con toda la razón, no todo se trata de futbol, hay mucho por mejorar y por aprender a controlar, Luis, aquel día que perdimos me dijo, “tranquilo, volveremos más fuertes”, todo gracias a lo aprendido. Se llegó a la conclusión de que el compromiso es muy importante, para trascender en el ámbito deportivo hay que trabajar y entrenar duro.Diego opinó: “Esto fue un logro, más allá de lo deportivo. El poder enlazar a tantas personas, seres humanos, fijándoles el hambre y el deseo de trascender, el fracaso termina siendo un término temporal solamente. El lograr formar un conjunto de personas que luchan por un mismo objetivo es motivo de celebrar, más allá de que el objetivo se haya cumplido o no”.Con esto se resume todo, mejores palabras no pudo haber usado, nos vamos a festejar porque trascendimos, y porque lo deportivo, si seguimos así, vendrá solo.Dedicado a todos los que aman el futbol tanto como yo, pero sobre todo a todos ellos con los que compartí esta hermosa experiencia, los quiero, mi más grande admiración a todos.Una mención especial para Josué Martínez Maltos que durante toda la carrera defendió estos colores y a Luis Cervantes Flores, quien hizo lo mismo y el último año cumplió ese sueño de ser capitán. Luis, recuerda que “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, a aprender más y a ser mejores, eres un líder” (Welch), y felicidades, tu eres un líder. Gracias amigos por estos años, nos vemos en sus bodas. http://credit-n.ru/zaymyi-next.htmlОформить и получить займ на карту мгновенно круглосуточно на любые нужды в день обращения. Взять мгновенный кредит онлайн на карту в банке без отказа через интернет круглосуточно.

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