En esta ocasión hubo poca cantidad de escritos (4), pero no falta de calidad. Les dejamos «La Sociedad Perfecta» de Hugo Solórzano.korioto

No recuerdo en que momento empezó el distanciamiento; tal vez fue cuando entré a secundaria y él se mantuvo dos años más en primaria, o tal vez mucho antes, cuando a las fiestas de nuestros compañeros dejar de invitarnos juntos. Lo cierto es que mi hermano y yo siempre hemos mantenido una relación un tanto lejana.Rara vez hemos convivido juntos en alguna fiesta o reunión, o hablado de algún problema que nos afecte. De niños, él siempre fue alegre y extrovertido; presidente de sociedad de alumnos, fiestas, teatro y música llenaban su horario. Yo por el contrario, era cerrado e introvertido; mi perro, las películas viejas, el periódico y Seinfeld eran mi día a día. Mis papás intentaban que nos lleváramos mejor todo el tiempo; mi madre buscaba integrarme a las reuniones de juego de su grupo de amigos, y mi padre intentaba incluirlo en las labores de la casa que realizábamos él y yo los fines de semana. Los esfuerzos tuvieron pocos, casi nulos resultados.Pasó el tiempo y la brecha, si bien no creció, tampoco se estrechó. Su carrera lo llevó a estudiar fuera por varias temporadas, y cuando estaba en casa el cansancio de las continuas guardias fue acabando con los pocos momentos de interacción.Ahora él trabaja fuera y yo estoy casado. Rara vez nos vemos, y, hablamos mucho menos. Los dos nos hemos alejado, pero mantenemos un vínculo que pocos pueden presumir.No recuerdo el momento exacto en que empezó la sociedad; tal vez fue desde que empezamos a entrenar en la misma categoría a los 10 años, o tal vez mucho antes, cuando mi papá nos regaló nuestra primera pelota. Lo cierto es que mi hermano y yo siempre hemos tenido una conexión muy fuerte.No se a que entrenador se le ocurrió; no se si fue el exmundialista que nos entrenaba en el club campestre, o el entrenador de fuerzas básicas que lo hacia en la escuela primaria. Uno de ellos tuvo el gran acierto de ponernos a jugar por la misma banda. Él siempre fue más rápido, así que le dieron una lateral, y yo, más servidor, en la media. Desde niños, aprendimos a tocar el balón de primera y no dejar de correr para apoyar al otro. Con el tiempo, empezamos a anticipar y adivinar nuestros movimientos, a saber nuestros defectos, y a explotar nuestras virtudes, siempre sin pronunciar una palabra. Nuestros compañeros comenzaron a notar esa comunión y empezaron allamarnos como los hermanos de la serie animada de futbol del momento.En la colonia, todas las tardes después de entrenar sacábamos dos porterías pequeñas y jugábamos con nuestros vecinos hasta que el balón, o los vecinos, lo permitieran.Aunado a esto, cada quince días durante prácticamente veinte años estuvimos siempre en el tiro de esquina de Sombra Norte del viejo estadio, viendo pasar a nuestros ídolos una y otra vez. Ahí vimos a Ramón, Pity, Pony, Ruso, y demás ídolos formar sociedades en la banda. El estadio era nuestra segunda casa; conocíamos a toda nuestra sección, y ellos nos conocían perfecto.Los fines de semana nos levantábamos muy temprano, no para ver caricaturas o programas infantiles; a las siete de la mañana empezaba el Calcio, seguido por la liga española y después los partidos de medio día de la liga mexicana. Todo el día estábamos juntos, entrenando, viendo o jugando futbol.Pero las transmisiones de futbol europeo cesaron; los agitados cambios en nuestra ciudad incluyeron a nuestra calle, convirtiéndola en una avenida de desahogo para muchos autos, y sacándonos de nuestra cancha improvisada. Por nuestra diferencia de edad, dejamos de entrenar juntos, y nuestra posición fue cambiando; a mi me fueron relegando de la media a la lateral y, al final, a la central en la línea de cinco, tan famosa en esa época. A él, por su condición física, lo fueron acomodando cada vez más en labores de sacrificio; la contención y la central se volvieron su lugar. El futbol ofensivo, tan acuñado por mi papá y mis tíos, todos delanteros (salvo un portero), salió repentinamente de nuestra familia. Empezamos a toparnos en las canchas como rivales, y nos anulábamos mutuamente, como sabiendo exactamente que iba a hacer el otro. Yo empecé a ir al nuevo estadio con mi novia (ahora esposa), y él con su grupo de amigos. La comunión se había extinguido.Hace un par de años, su equipo de amigos de la carrera tuvo bastantes bajas, por la misma razón de lo extenuante de su carrera, y me invitó a jugar con ellos. Desde el primer minuto volvió a surgir esa sociedad, parecía que no había pasado más de un día desde el último juego juntos, y volvió a surgir el apodo que durante años tuvimos… los Koryoto estaban de vuelta a sus treinta. http://credit-n.ru/zaymyi-next.html http://credit-n.ru/zaymyi-next.htmlОформить и получить займ на карту мгновенно круглосуточно на любые нужды в день обращения. Взять мгновенный кредит онлайн на карту в банке без отказа через интернет круглосуточно.

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74 COMENTARIOS

  1. Qué chida historia!!

    Cuando iba con la banda, sol plateas era nuestro lugar. Pero cuando tocaba ir con una morrita, a sombra norte la llevaba.

  2. La poca falta de escritos, en lo personal creo que es porque uno se va desanimando de que envías y nunca te pelan y acaban sacando unos peores que el que enviaste (aclaro que no digo que sea malo el de hoy). Con respecto al texto, mucho hemos tenido esas «sociedades» en algún momento de nuestra vida, si no es con un hermano, con un primo o con algún amigo. En lo personal en secundaria y en prepa tuve amigos con los que existía esa conexión inexplicable en la que podías jugar con ellos hasta con los ojos cerrados.

    • Lo malo es cuando no te dejan jugar junto a ese socio
      -Ellos dos que jueguen en equipos distintos
      -Fulanito sutanito que escojan
      -No se vale, ellos que no jueguen juntos

      • Aca en los «unites» un amigo me invito a jugar en un equipo que el y su papa tienen en la liga local… Fui a jugar el primer partido nada mas. A mi compa le aplicaron la «cegadora» y luego luego llego su jefe tirando putazos por doquier a los contrarios. 5 expulsados por bando, lo mas curado es que los pinche arbitros querian poner orden segun ellos… Creo que no sabian en lo que se iban a meter xD

          • Dejando las bromas a un lado, yo he notado que la raza (al menos aca) si se prende de volada contra las zebras u hombres de negro… No se si sea por el «stress» de la semana o que pedo, pero se pone feo el asunto. Hace poco un pendejo mato de un madrazo en la cabeza a un arbitro. Lamentable…

          • Chale, de este lado del charco se asustan porque les reclamo! Son medio, hasta dir[ia yo, dejados jaja Luego son bien pinches malos los [arbitros y nadie les dice nada. Yo les reclamo y mis cuates se asustan, me dicen que me van a echar, les repondo que tranquilos, que hay que calar al [arbitro; si se ve mam[on o m[as mens[on. Por un lado creo que est[a mejor a que pasen desgracias como la que dices…

  3. Muy buena historia… Yo nunca tuve la dicha de jugar con algun familiar, pero de igual manera disfrute al leer e imaginar el relato.

  4. Entro sin leer el rincon sapiens del mes, para avisarles que mañana el Astana juega a las 8 AM no les vaya a pasar lo que la vez pasada para la champions, de nada.
    Ahora sí a leer la sección…

  5. excelente historia, no tuve la oportunidad de jugar con ningun familiar al fut pero sin lugar a dudas fue una excelente historia.

  6. Desafortunadamente mi hermano es más sedentario que una roca XD así que no puedo saber qué se siente. Una vez jugué con unos primos y esa fue la última, pinches futbolistas frustrados me cagan!

  7. Buena historia, mi hermano y yo jamas compartimos algo, ni en el deporte ni alguna diversion, bueno ni la escuela, nada en absoluto, somos bastante distantes uno del otro, eso si, cuando alguno necesita algo, sin dudarlo ahi esta uno para ayudar al otro, asi somos algunos hermanos

  8. Chingón, buena narración.
    Los que tenemos hermanos debemos identificarnos con esta.
    Ahorita regreso, le voy a llamar a mi hermano que está en casa del demonio para ver cómo le va

  9. Y el que escribió esto es hermoso por dentro y por fuera, rubio de ojo azul y sabe hacer 100 dominadas???

    Si no ni me molestaré en leerlo, puro humo de seguro.

  10. Díficil haber tenido una sociedad pues jugaba como portero. Digamos que mi sociedad pudo haber sido uno u otro defensa central, quizás un delantero por aquello de los largos despejes, pero no. La portería es un lugar solitario y quizas, para solitarios. Eres el primero al que recriminan por una mala jugada y el primero q se lleva las palmas por una atajada. Gloria o frustración. Si el delantero vive del gol, el portero de aquellos lances «imposibles» q mantienen en «cero» a la portería

  11. Chingon texto hasta ganas me dieronde haber tenido un hermano de la edad, lo más cercano fue un medio hermano 15 años mayo y tronco como Lalo Herrera, era desesperante ir con el a la reta y que no diera un pase bueno.

  12. bueh… me habría gustado tener un hermano… para otra vida será… está chingón el texto! 😀 y denle un cartón de caguamas al que lo escribió :v

  13. Muy Buen relato, me hizo recordar aquéllas tardes que jugaba con mis vecinos en la calle (incluso la hermana de uno de ellos se nos unia)

  14. Tengo la dicha de poder decir que si jugué no solo con uno, con mis dos hermanos (mayores que yo), el mayor era el que jugaba mas que el de «enmedio» y con el que jugué mas, el centrocampista armador 10, y yo centro delantero, recuerdo cuando los iba a ver jugar en el equipo que dirigia mi padre, yo aun muy pequeño para jugar, recuerdo sus muy buenos centros de mi hermano el mayor jugando juntos, metiendo varios goles juntos, el podía pegarle excelente con ambas piernas, por eso es que no comprendo los jugadores «profesionales» que a huevo deben «acomodarse» a su pierna para pegarle, por deusssss, son pinches «profesionales». bueno el punto es que muy gratos de recuerdos tengo de futbol con mis hermanos, en fin… ahora jugamos «el mayor» y yo en los populares FUT7 pero en diferentes equipos y ligas. muy buen relato. felicidades

  15. Cuando estaba morro me toco jugar con mi hermano mayor, nunca fue muy deportista, asi que le tocaba muchas veces estar en la banca. Aun asi compartimos la dicha de ser campeones con el equipo de nuestro trabajo, cada que nos juntamos recordamos esa temporada juntos

  16. Y pensar que tengo la dicha de jugar con los dos engendros que tengo por hermanos jaja, los tres somos muuuuuy diferentes, pero cuando la #5 empieza a rodar, estamos sincronizados. Excelente texto mi hermano, aquí se comprueba una vez más que el fucho es capaz de hacer cosas inexplicables.

    Saludos.

  17. Yo tengo dos hermanas, si hermanas pero que seguro le dan un baile a varios que según eran los mejorcitos de cuando jugábamos, llegaron a estar en los pre llamados de la selección femenil, nunca jugamos juntos hasta que crecimos, en una liga de fut 7 de esas sabatinas, las dos son contenciones y yo central, apenas jugamos nadie pasaba por ahí, coberturas, salidos como si siempre hubiéramos jugado juntos, llegamos a la final pero ya no pude jugar porque me romí el ligamento cruzado y me partió la madre totalmente, pero si entiendo esa conexión tan chingona

  18. Mi carnal y yo jugamos beis… en los principios de mis 20’s lo invité a jugar al equipo que tenía un compañero de la facultad… nadie creía que éramos hermanos (por la diferencia de peso jajaja). En cuanto al fut, nunca fui muy ducho, soy de los que le echan chingo de ganas (tipo ChichaDeus, con las reservas del caso), pero en primaria recuerdo que tenía un compañero con el que me aventaba paredes dobles o hasta triples, aún sigo sin entender de dónde me salía ese talento.

  19. Que chingon! Con mis camaradas de la colonia jugábamos entre los 13 y 20 futbol sala y rapido, rompiamos madres, al igual que en el relato la escuela, amigos y las mujeres nos llevaron por caminos distintos…ahora volvimos a juntarnos hace un par de meses ya con entre 30 y 35 como todos unos dones, que goleadas nos meten…pero que chingon la pasamos! Saludos!

  20. muy buen relatome recordo a mi hermano, a quien yo llevaba a jugar a las infantiles despues cuando crecio, empezamos a jugar juntos, el delantero tienen mucho mas talento que yo, que mas bien soy de nula tecnica y hago la fácil para que no se noten mis grandes carencias tecnicas y de talento, obviamente el por haber jugado desde pequeño es mucho mejor jugador que yo, siempre hemos jugados juntos aun cuando a el lo invitan mejores equipos y le pagan, prefiere jugar en mi equipo. Extraño a mi hermano.

  21. Muy bueno, tal vez no es lo mismo pero con mis dos hermanos teníamos un equipo de fut 7 yo de central el mayor de medio y el menor de delantero, nos entendíamos muy bien de que siempre jugábamos en el patio de la casa.

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