La historia de los grandes clubes del mundo la escriben los jugadores. Los éxitos, los triunfos y el reconocimiento de la gente lo ganan solo unos pocos, aquellos que llegan a ser considerados ídolos de una institución.

Y entre los ídolos, solo un grupo selecto puede presumir de ser adorado por su afición entera y haber tenido grandes despedidas de los equipos de sus amores. Muchos han hecho méritos, pero el destino reduce el grupo a solo unos tantos que se quedan hasta el final y reciben el cariño.

En FutbolSapiens repasamos algunos de esos casos, que emocionaron al deporte mundial en sus últimos partidos, en la última vez que se pusieron esa camiseta que tanto defendieron.

Alessandro Del Piero

 

Pinturicchio, el primero de la lista. Alessandro Del Piero debutó con la Juventus en la temporada 1993-1994 y no fue hasta la 2011-2012 que dejó el club. Vivió el éxito, el descenso, el renacimiento y se fue otra vez en la victoria, con 18 títulos en su espalda. Se retiró haciendo lo que quería, ganando y siendo reconocido por su gente en su último partido como una leyenda bianconera.

Diego Armando Maradona

Para muchos el mejor futbolista de la historia, Maradona escribió más historias con la selección Argentina y el Napoli que con cualquier otro club, pero fue siempre Boca Juniors el equipo de sus amores y allí se retiró. Jugó para ellos entre 1981 y 1982 y luego otra vez entre 1995 y 1997. La despedida del ’10’ fue una de las más recordadas: se reunieron todo tipo de figuras del mundo para despedirlo en La Bombonera, cuando dejó su frase «la pelota no se mancha».

Franco Baresi

Baresi fue uno de los futbolistas más importantes del Siglo XX y uno de los máximos ídolos del AC Milan en la época dorada rossonera. Ganó 18 trofeos entre 1978 y 1997, permaneciendo siempre como figura en la defensa italiana. A sus 37 años decidió decir adiós, por lo que se le organizó una despedida muy emotiva con cracks de todo el planeta en San Siro.

Paolo Maldini

Reuters

Siguiendo la línea rossonera llegamos a Paolo Maldini. Il Cabalieri llegó a Milan con la lupa de ser hijo del legendario Césare Maldini, pero la presión jamás le pesó y pudo escribir su propia historia. Considerado uno de los grandes de todos los tiempos, Paolo heredó la cinta de capitán dejada por Baresi y ganó todo entre 1988 y 2009. Su última función fue derrota contra la Roma, pero eso no empañó su fiesta.

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Joseba Etxeberría

No siempre es necesario ganar trofeos para ser ídolo. Un ejemplo fiel de ello fue Joseba Etxeberría, adorado jugador vasco para el Athletic Club que defendió con la vida esa camiseta desde 1995 hasta 2010. Su despedida también fue emotiva, llena de lágrimas y recuerdos en San Mamés.

Zinedine Zidane

Si alguien necesitó de poco tiempo para convertirse en ídolo fue Zinedine Zidane. El francés se convirtió en referencia madridista después de solo cinco temporadas, en parte gracias a su sencillez, dedicatoria, clase y sobretodo su golazo en la final de Champions League 2002. En su última tarde como futbolista blanco jugó un partidazo contra el Villarreal y el final estuvo cargado de emoción.

Xavi Hernández

Un 18 de agosto de 1998 debutó Xavi Hernández en el FC Barcelona. Sufrió épocas duras en ese club, en el que parecía que los títulos no llegarían. Mientras maduraba ayudó a torcer la historia y luego se convirtió en una gloria culé. 24 títulos ganó allí y se despidió ganando el triplete, pero su homenaje se dio tras conquistar La Liga en el Camp Nou. Homenaje, mosaico y trofeo fueron para él.

Javier Zanetti

El ‘Pupi’ Zanetti es sinónimo del Inter de Milán. La mejor época en la historia neroazzurra se vivió con él, entre 1995 y 2014, logrando ganar 16 campeonatos. Defendió 859 veces la camiseta interista y se fue un 10 de mayo de 2014 con 40 años y todo el amor de sus aficionados.

Francesco Totti

25 años después de su aparición, el gran Capitano de Roma se marchó del Olímpico. Francesco Totti, gloria indiscutible de la Loba, logró ganar trofeos pero también rechazar todo tipo de ofertas de clubes más poderosos. Él solo quiso ser feliz en su club y representarlo hasta el final, ese que llegó un 28 de mayo de 2017 bajo el reconocimiento entero del futbol mundial.

Estos ocho nombres son solo algunos casos de lo que se puede conseguir cuando se crea un vínculo con la gente, sin dudas el premio más valioso en el balompié. ¿Qué otros jugadores recuerdan que hayan sido despedidos por todo lo alto?