Top lesiones en finales de Champions League

Te preparas tanto para esos juegos que son únicos en la vida. Comes, te ejercitas y hasta caminas con cuidado. Y de la nada, la fatalidad, tienes que salir por que tu cuerpo no soportó un golpe y se rompió. El egipcio Mo Salah sufrió el día de ayer una lesión que, incluso, puede dejarlo fuera del Mundial. La esperanza del Liverpool para luchar por la orejona, se esfumó en los primeros minutos de la final en Kiev. Acá un conteo de los jugadores que tuvieron que abandonar la grama por alguna lesión en plena final de la competencia europea.

Harry Kewell

El delantero australiano del Liverpool  debió abandonar por lesión el duelo de la final de 2005 al minuto 23. Ya su escuadra iba perdiendo 1-0 ante el Milan y hasta ese momento y durante todo el primer tiempo no dio muestras de reacción y parecían sentenciados con un 3-0 en los primeros 45 minutos. Sin embargo, su sustituto, Vladimir Smicer, fue fundamental para igualar  de forma épica 3-3 y luego, sepultar a los italianos en penales. Se perdió ser protagonista de un partido épico y además, tuvo que soportar las acusaciones de la prensa amarillista de Inglaterra que aseguraban que fingió la lesión para no terminar un partido que parecía perdido.

Ludovic Giuly

El incisivo punta y capitán del AS Mónaco inolvidable de 2004 abandonó demasiado pronto a su equipo en la final contra el Porto de Gelsenkirchen. El cuadro de la liga francesa había arrancado insistente, con un Giuly protagonista, pero un estirón muscular obligó al internacional francés dejar a la deriva a sus compañeros al minuto 23. El acontecimiento fue una genial ocasión para la tropa de José Mourinho, que inmediatamente se apropió del partido y terminó alzando la “Orejona” con un cómodo 3-0.

Diego Costa

Lo del brasileño-español era algo sumamente predecible, e incluso se le puede recriminar al técnico del Atlético de Madrid, Diego Simeone, por alinearlo de forma muy arriesgada para la final de 2014 ante su incomodo vecino, Real Madrid. Apenas duró nueve minutos en la cancha y obligó un cambio total de planes del partido. La historia es conocida: Victoria 4-1 para los merengues. Su viaje a Belgrado para tratarse con placenta de yegua y una preparación diferenciada con los médicos colchoneros de poco sirvieron para sanar una lesión  muscular sufrida ante Barcelona en el Camp Nou semanas atrás.

Mohamed Salah

La esperanza del pueblo egipcio queda totalmente en duda para el Mundial Rusia 2018. Lo que se presagiaba como un lindo duelo entre Salah y Crisitiano Ronaldo, figuras de los finalistas de este año, quedó en solo deseos por la temprana lesión del goleador africano. A la media hora de partido, en un lance con Sergio Ramos, fue víctima de un lance con el español, que enganchó su brazo hasta derribarlo. Aunque intentó seguir activo, el fuerte dolor en el hombro izquierdo lo derrumbó en el césped, forzando su cambio y la reescritura del guión para la escuadra de Jurgen Klopp.

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El Liverpool no fue el mismo y el Real Madrid logró su tercera Champions consecutiva, al vencer 3-1.

 

Dani Carvajal X 2

El madridista es protagonista en finales de Champions por lesionarse por partida doble y lo peor, a puertas de grandes eventos. En 2016 se perdió la Eurocopa por una lesión de grado II en el ilopsoas derecho. El lateral derecho tuvo que abandonar la segunda final de su Real Madrid ante Atlético de Madrid al minuto 51 tras un pinchazo en su cadera.

No pudo disfrutar a plenitud el triunfo de su equipo desde el punto penal (5-4) tras igualar 1-1 en tiempo reglamentario. En medio de la redacción de esta nota, se tuvo que incluiar la lesión de la final de este año ante Liverpool, pues tuvo que abandonar la cancha al minuto 36 con un evidente dolor en la zona del isquiotibial derecho. El análisis preliminar apunta a un mes de reposo, lo que compromete seriamente su presencia en Rusia 2018.

 

Marco Van Basten

Un gigante en la cancha con huesos de cristal. Tras una carrera exitosa, llena de títulos y que no pudo ser más legendaria por constantes lesiones, su andar por las canchas tuvo un final doloroso en la final de la Liga de Campeones de 1993. En diciembre de 1992 fue operado de una grave lesión y el primer semestre lo jugó de forma esporádica.

Su equipo, el AC Milan, lo forzó para jugar la final ante Olympique de Marsella y aunque jugó hasta el minuto 86, no pudo más. El holandés pidió ser sustituido justo en un momento cumbre de su equipo, que atacaba con insistencia y que parecía que podía empatar (el cuadro francés ganaba 1-0 y así quedó esa final). Ese fue su último partido como jugador, a pesar de que el técnico Dick Advocaat lo intentara convocar para Estados Unidos 1994. Tras dos años sin jugar y dos operaciones más, se despidió del fútbol en agosto de 1995.