¡Se viene el estallido! Entonaba Gustavo Cordera junto con la Bersuit Vergabarat justo en el clímax del Libertinaje, tal vez su álbum mas exitoso ¡Se viene el estallido! dicen los argentinos cuando se aproxima un concierto a gran escala y justo en 2014 se iban a juntar 2 festivales con un cartel imponente mas un concierto solista. Por un lado el Lollapalooza versión pampera con Red Hot Chilli Peppers, Nine Inch Nails y Pixies a la cabeza, compitiendo codo a codo con el mejor festival de rock argentino donde en esa edición del Cosquín tocarían La Vela Puerca, Babasónicos y Charly García entre muchos otros, sin embargo llamaba mucho mas la atención el evento que se llevaría a cabo en la ciudad de Gualeguaychú en el departamento de Entre Ríos donde el Indio Solari iba a llevar a cabo la misa que congrega a los feligreses dispuestos a seguir la línea de sus letras junto al acorde de las guitarras.

No es una exageración ni se trata de adornar el texto cuando se menciona la palabra «misa»  como sinónimo para los conciertos de Carlos Alberto «El Indio» Solari en cualquiera de sus facetas o bandas con las que se presente. El Indio representa tal misticismo en Argentina que a veces es difícil de entender, equiparable quizás a la pasión desmedida que sienten en aquellos lares por el futbol. La historia como tal comienza cuando formó junto a Skay Beilinson y La Negra Poli a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota a finales de los años 70 formando uno de los fenómenos culturales más profundos en el pueblo argentino. En todos sus años de carrera musical nunca se vendieron a una disquera ni gastaron fuertes sumas de dinero en producir sus discos o promocionarse, todas sus misas eran peregrinaciones hacia los estadios que comenzaban con un de boca-en-boca en las Villas porteñas y de todas las provincias. Letras extrañas con muchas interpretaciones, una copia casi al carbón de lo que pasaba en la sociedad argentina que recién empezaba a sentir la democracia y la de los años 90 que tomaba como pretexto aquellos conciertos para ocasionar peleas muchas veces provocadas por la misma represión de la policía y por enfrentamientos entre barras de futbol en pleno recital de El Indio. Los Ricoteros, término que acuñaron los seguidores fieles nacieron en esos años entre aquellos que se sentían desposeídos y sin una identidad propia que los hiciera pertenecer a aquella sociedad del país sudamericano. Tanta fue la pasión para enaltecer la fama Ricotera que varios fanáticos, incluso con episodios violentos los compararon con Soda Stéreo tal como se compara a Boca Juniors con River Plate. Simplemente hay ocasiones donde no se pueden comparar las cosas. Canción Animal y Oktubre son piezas que causan polémica entre muchos fanáticos pero es como ver videos antiguos de Maradona y juegos de Messi. No cabe en ésta ocasión decidirse por Pelusa o La Pulga, solo hay que disfrutarlos por igual.

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Gustavo Cerati siempre dijo que a él no solo le gustaban los Beatles, mas bien él quería que su banda fuera como los de Liverpool y guardando las debidas proporciones lo logró en América Latina con su Sodamanía, entre tanto Los Ricoteros veían a Los Soderos (término despectivo) como aquellos «chetos” (fresas) quienes no estaban identificados con la música underground pampera. Así pues, tras peleas internas Los Redondos se separaron en los albores del nuevo siglo, sin embargo El Indio formó a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, generando también piezas como solista respetando su esencia de nunca vender su talento a grandes disqueras, contando con los dedos de la mano las  entrevistas que ofreció a los medios. Los hechos violentos fueron poco a poco desapareciendo en sus famosas misas, sin embargo él se alejó de la capital argentina para ofrecer su espectáculo en la provincia resaltando aquel que dio en el autódromo de San Martin en Mendoza ante 150 mil personas; fieles peregrinos que soportaron la lluvia y una temperatura muy baja para formar «El Pogo mas grande de la Historia». Cuando comenzaban los conciertos masivos de Los Redonditos los comercios bajaban sus cortinas por miedo al vandalismo, mucho tiempo después las hordas de feligreses ayudaron en la economía de ciudades pequeñas como Salta, Junín o Tandil. Se vino el estallido tanto en las villas como en los parques haciendo a El Indio Solari una piedra angular y parte fundamental del rock argentino, tan esencial para entender a ese país como estar en La Bombonera en un Boca-River, El Indio Solari y su obra es una de las pocas cosas que los argentinos guardaron para si mismos y no dejaron nunca que saliera de sus fronteras por que ese juego se iba a jugar siempre de local y por cierto, El Indio es hincha declarado de Boca, sin embargo a éstas alturas del partido, allá cualquier aficionado le canta a su escuadra: ¡Vamos a Brillar mi amor!