¿Qué pasa cuando el amor se va? Es pregunta no la ha podido resolver ningún científico, artista o creyente. La pérdida del amor es algo doloroso, más cuando das todo por algo y este algo te abandona, se va sin dejar huella, sin dejar explicación. Dejándote un vacio en el alma ¿Para quién va tanto amor?

En el futbol esto generalmente no ocurre, un pueblito tiene su equipo y los 50 pelados que lo apoyan lo apoyan toda la vida, el estadio, el escudo, la barra permanece aunque los resultados nunca lleguen.

Pero en México, tan cerca de Estados Unidos y tan lejos del futbol, las cosas funcionan al revés. Un equipo que era ya no es y el que no era ahora ya es. El modelo de franquicia que permite al mejor postor comprar un equipo y llevárselo a donde quiera, poniéndole el nombre y uniforme que quiera, acaba lentamente con la afición de las personas, que, al ver al equipo de sus amores desaparecer de un plumazo, ya sólo pueden alentar a algún equipo “grande”.

Las cosas se manejan a conveniencia del que pueda pagar más, lo que se gana en la cancha se puede perder en la mesa. Y eso no es nuevo, pero no deja de ser bastante triste.

Hoy, en la Costra Nostra del futbol mexicano, hablaremos de lo que ocurrió con el descenso y ascenso del futbol mexicano en 2013. Equipos descendidos permanecieron, campeones que se quedaron sin equipo, ciudades que se quedaron sin primera sin deberla ni temerla, un auténtico merequetengue en los escritorios de la FMF.

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Ascenso y descenso del Clausura 2013