Para un jugador profesional, recibir un caño o túnel puede ser incluso más vergonzoso que recibir un gol o hasta perder un partido. Para el que ejecuta, es una exhibición de calidad y un momento de placer.

Un túnel puede ser común, dos llaman la atención, pero tres en una misma jugada es algo extraordinario. Jordan Jones, jugador del Kilmarnock, logró esa sensación en el partido contra el Motherwell.

El jugador de banda agarró un ataque de Messi y en menos de cinco segundos tiró varias fantasías. Una de ellas le valió un golpe, las otras dos le permitieron escapar y ganarse los aplausos del público en Escocia.

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