El partido de las semifinales del Campeonato Goiano (Brasil), fue parejo hasta el cierre y se definió por un gol del mediocampista Jorginho, que clasificó a Atlético-GO a la final en detrimento de Vila Nova.

Le que debió ser una fiesta se terminó convirtiéndose en una batalla campal, en la que los jugadores se fueron a las puños, donde tuvo que intervenir la policial local, arrojando gas pimienta para dispersar la revuelta.

La intervención de las fuerzas policiales fue inmediata:

 

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